Es imposible recordar un momento feo con vos. Y no porque tal vez no haya habido ninguno, si no que debido a tu alegría que demostrás constantemente, más mi locura, y el hecho de que todo lo lindo que vivimos no sea sólo lindo, sea algo más; hace que me olvide de lo malo, feo, molesto o lo que sea y sólo pueda pensar lo bien que se está con vos. En todos lados, en todo momento. Por cualquier motivo.
Siempre me hacés estar bien.
Soy egoísta. Sí, porque estoy siempre pensando en mí. Como en este momento por ejemplo, que estoy pensando en vos, lo que me lleva (por mi egoísmo) a pensar en mí; y lo que me hace rogarte que nunca me dejes. Que no me dejes caer, que no me dejes lastimarte. No me dejes necesitarte, no me dejes gritarte y no me dejes fallarte. Pero sobre todo, no me dejes extrañarte. Me dolería, muy adentro. Y como la única manera de no extrañarte es si estás cerca mío, termino pidiendote sólo que te quedes. Que te quedes y yo me quede, que nos quedemos. Que los días si quieren seguir pasando que pasen; y si se quieren hacer los grandes, los que ya son años, ¡que pasen también! Pero nunca dejemos que con ellos nos lleve a alguna de nosotras... Y si lo van a hacer, ¡que nos lleven juntas!
Que quede aclarado que lo que yo quiero es que (además de que por ser tu cumpleaños pases un muy lindo día) tengas una vida linda, feliz (a pesar de los altibajos que siempre están) como te merecés; y que cuando necesites ayuda, escucha, consejos, acompañamientos, retos, algún sostén o lo que mierda sea vengas a pedirmelo s i e m p r e. No quisiera que dudes de algo así ni un momento.
Te cuento que todo el cariño que te tengo es uno de los más grandes que tuve y/o tengo por algún/a amigo/a en todos mis años de vida hasta ahora. Y que vos, como ser humano sos demasiado importante para mí; ya es demasiado lo imprescindible que sos en mi vida. Te quiero como no sé, no me gusta, ni me sale expresar.
Y sé que jamás vas a dejar de brillar así. (Aquí, o allá).
Y sé que te voy a amar por mucho tiempo m á s.
Siempre me hacés estar bien.
Soy egoísta. Sí, porque estoy siempre pensando en mí. Como en este momento por ejemplo, que estoy pensando en vos, lo que me lleva (por mi egoísmo) a pensar en mí; y lo que me hace rogarte que nunca me dejes. Que no me dejes caer, que no me dejes lastimarte. No me dejes necesitarte, no me dejes gritarte y no me dejes fallarte. Pero sobre todo, no me dejes extrañarte. Me dolería, muy adentro. Y como la única manera de no extrañarte es si estás cerca mío, termino pidiendote sólo que te quedes. Que te quedes y yo me quede, que nos quedemos. Que los días si quieren seguir pasando que pasen; y si se quieren hacer los grandes, los que ya son años, ¡que pasen también! Pero nunca dejemos que con ellos nos lleve a alguna de nosotras... Y si lo van a hacer, ¡que nos lleven juntas!
Que quede aclarado que lo que yo quiero es que (además de que por ser tu cumpleaños pases un muy lindo día) tengas una vida linda, feliz (a pesar de los altibajos que siempre están) como te merecés; y que cuando necesites ayuda, escucha, consejos, acompañamientos, retos, algún sostén o lo que mierda sea vengas a pedirmelo s i e m p r e. No quisiera que dudes de algo así ni un momento.
Te cuento que todo el cariño que te tengo es uno de los más grandes que tuve y/o tengo por algún/a amigo/a en todos mis años de vida hasta ahora. Y que vos, como ser humano sos demasiado importante para mí; ya es demasiado lo imprescindible que sos en mi vida. Te quiero como no sé, no me gusta, ni me sale expresar.
Y sé que jamás vas a dejar de brillar así. (Aquí, o allá).
Y sé que te voy a amar por mucho tiempo m á s.
No hay comentarios:
Publicar un comentario