Pensé en subir una frase de alguna canción olvidada que me gustaría dedicarte; pero otra vez será...
Porque hoy prefiero hablar por mi misma, cantar mis palabras y gritar mis alientos en tu cara y que no importe que te despeines, sólo es una brisa que te da fuerzas para cuando te crees vencida, que ya no caben en tu alma ni en tu cuerpo (y mucho menos en tu cabeza) más de esos conjuntos de reproches, idioteces, chiquilinadas, palabras y actos que no hacen bien a nadie y menos a vos, y que hacen que se olvide el significado de lo que es ser-amigo de alguien por tener una mirada más encima, o que diferencian entre una persona y otra como si fuéramos objetos más lindos o valiosos que otros, que no son ni más ni menos importantes que nosotros mismos; aunque ellos no lo vean.
Y me parece perfecto que cada uno defienda como sea lo que realmente quiere, pero no me parece que para defender algo haya que atacar otra cosa.
Y perdoname si a veces entre la rutina que vivimos el día a día no te recuerdo todo lo que te valoro y no te dedico una sonrisa o acato la que vos me dedicás, es que sabés como soy, independiente pero totalmente vulnerable al mismo tiempo, lo que a veces me separa quizás de las cosas que mejor me hacen y yo lo permito, quizás el querer evitar una discusión o sólo el hecho de que la distracción me haga irme más allá y no me dé cuenta lo que pasa...
Creo que no es necesario que repita (ya lo sabés, lo sé) que cuando ya estés cansada, saturada de toda esta mierda que nos rodea, que nos hace sentir tan mal a veces y otras sea todo lo que necesitamos, y no sepas para dónde huir, yo puedo ser el hacia donde escapes, o el techo que te esconda, o el silencio que te acompañe cuando (tu)la garganta ya roja, lastimada, gastada, cansada de gritar hasta quedar muda quiera sólo dejarle lugar a tu mente para distraerse (o no) cuando se quiera quedar sola y acompañada.
Porque hoy prefiero hablar por mi misma, cantar mis palabras y gritar mis alientos en tu cara y que no importe que te despeines, sólo es una brisa que te da fuerzas para cuando te crees vencida, que ya no caben en tu alma ni en tu cuerpo (y mucho menos en tu cabeza) más de esos conjuntos de reproches, idioteces, chiquilinadas, palabras y actos que no hacen bien a nadie y menos a vos, y que hacen que se olvide el significado de lo que es ser-amigo de alguien por tener una mirada más encima, o que diferencian entre una persona y otra como si fuéramos objetos más lindos o valiosos que otros, que no son ni más ni menos importantes que nosotros mismos; aunque ellos no lo vean.
Y me parece perfecto que cada uno defienda como sea lo que realmente quiere, pero no me parece que para defender algo haya que atacar otra cosa.
Y perdoname si a veces entre la rutina que vivimos el día a día no te recuerdo todo lo que te valoro y no te dedico una sonrisa o acato la que vos me dedicás, es que sabés como soy, independiente pero totalmente vulnerable al mismo tiempo, lo que a veces me separa quizás de las cosas que mejor me hacen y yo lo permito, quizás el querer evitar una discusión o sólo el hecho de que la distracción me haga irme más allá y no me dé cuenta lo que pasa...
Creo que no es necesario que repita (ya lo sabés, lo sé) que cuando ya estés cansada, saturada de toda esta mierda que nos rodea, que nos hace sentir tan mal a veces y otras sea todo lo que necesitamos, y no sepas para dónde huir, yo puedo ser el hacia donde escapes, o el techo que te esconda, o el silencio que te acompañe cuando (tu)la garganta ya roja, lastimada, gastada, cansada de gritar hasta quedar muda quiera sólo dejarle lugar a tu mente para distraerse (o no) cuando se quiera quedar sola y acompañada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario