jueves, 23 de julio de 2009

Es sorprendente como la sola presencia de esa persona te puede devolver la sonrisa perdida con tantas obligaciones.





Como ya te dije, creo que en estos tres días te conocí más, y hablamos más profundamente que lo que lo habíamos hecho a lo largo de estos nueve años y medio. Y admito que me gustó.
Porque descubrí que puedo confiar en vos; que a pesar de que ya lo hacía desde antes, nunca tanto como ahora, y vos vas a saber entenderme. Y creo que vos también viste que podés confiar en mí como lo hiciste y lo harás de ahora en más (espero ¬¬).


Gracias porque siempre lográs que una sonrisa aparezca en mi cara, no importa hace cuanto venía buscándola; vos tan sólo hablás y ya la hacés asomar como si fuera la cosa más sencilla del mundo, a pesar de que a mí misma me costó tanto trabajo. Y también por escucharme siempre, y mostrarme esos puntos de vista que vos sólo tenés, y mencionar aquellas cosas que sólo a vos se te podrían ocurrir, y que a pesar de que parezcan sencillas, o insignificantes, son tan o más reales, y fundamentales que las otras. (Aunque lo que te esté diciendo no te importe, o no entiendas ni una palabra de lo que te digo, y me preguntes con miedo porque sabés cómo te contesto cuando me preguntás algo que ya dije, pero te lo bancás para tratar de entenderme y que pueda escuchar tu opinión al respecto).

Espero que si bien capaz de afuera se vé que con vos tengo menos paciencia, o te discuto todo y te molesto todo el tiempo que te tengo cerca; vos entiendas que no es por que seas vos, o mejor dicho sí, pero es que yo sé que tenés un humor similar al mío y que no te ofendes y quiera o no admitirlo, sos con el que más me divierte "pelear" porque tus remates son realmente inesperados, y como masoquista que soy, prefiero discutir con vos que sé que me vas a hacer pensar un respuesta en vez de ir con alguien que ya la sé de antemano. (Igual, creo que lo aclaro en vano, porque vos creo que entendés tanto como yo nuestra relación aunque se metan cuando vos te hacés el víctima y lo sabés perfectamente, pero bueno, por eso me gusta ser tu amiga, porque te admiro.)

Y ya entendiste creo que siempre que necesités una Camila para hacer lo posible para levantarte el ánimo, o para perturbar la vida de un tercero o lo que sea, la tenés. Pero también tenés una Aylén en la que podés confiar, que siempre te va a escuchar y que diga lo que diga en el fondo te quiere y sos muy importante para ella. (Tanto que hasta hacés que para Camila también seas importante). [Aunque no te prometo nada, ya que como vos bien notaste debido a lo buen observador que sos, no controlo mucho mi personalidad ciclotímica, pero lo destacable es que siempre tengo en mí a las dos juntas, así que, depende lo que necesités, haré lo posible para sacar a la más necesaria en ese momento y que te ayude de la mejor manera posible.]


No hay comentarios: