... pero es demasiado tarde; y ella le da un beso de esos que humillan a la soledad.
Al final, siempre termino artándote con todo lo que te digo, pero vos nunca te quejas y seguís escuchándome y repitiéndome que flasheo y que no sea gila; y aunque no lo creas, esas palabras me ayudan mucho en serio, porque me hacen sentir al menos por un momento que algo de razón tengo, y me consuelan bastante, cosa que a veces necesito enormemente. Gracias Maiara, en serio, porque me dejás confiar en vos, que a pesar de que una pueda hablar con todos, no siempre se llega a confiar plenamente; y vos sí, vos me hacés sentir eso. También quiero que sepas que como dijimos recién, vos (que igual creo que ya lo tenés claro) también podés confiar en mí para lo que sea. En serio. Perdón por aburrirte siempre, y infinitas gracias porque aunque sé que lo hago, no dejás que lo vea ni por un segundo, y seguís ahí, escuchando, leyendo, lo que sea; y lo valoro MUCHO. (Tal vez no lo demuestre mucho, porque suelo hacer siempre lo mismo; pero) te amo.

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